Como ninguna semana estuve más pendiente de la página de la promoción. Mientras el partido se acercaba el corazón latía con más intensidad, no lo podía entender pero así era. De repente llegó el sábado, y en los previos del partido te saludabas con tus amigos del colegio, con aquellos con los que compartimos tantas cosas que en este momento sería innecesario repetir.